Tú
Eres el sol. Tal vez un día fuiste eclipse, opacada por instantes cortos, pero eso pasa cada tantos siglos y la próxima fecha es más que lejana. Eres el sol, brillando para toda tu vida en ese oscuro vacío. Puedes cambiar, envejecer y alejarte pero jamás dejar de brillar, hay que hacer un gran desastre para que acabes consumiendo y aún así no dejarías de ser protagonista. De ser ardiente solo pasarías a ser un misterio, tal vez menos brillante pero más interesante. Eres el sol, el eje de la vida, pero a veces también de la muerte. Es extraño como lo eres todo, creación, a veces perdición, otras solo infierno. ¿Sabes eso? Aunque lo eres todo tú te sientes nada... Pero eres el sol de primavera, esa esperanza después del duro invierno. Eres la alegría después de la noche polar. Incluso te hacen festivales; tu nombre te condena a ser el “centro”, del sistema, de la vida y del amor. ¿Es en invierno cuando te enamoras? ¿O cuando quedas sin corazón? Porque siempre...